jueves, 25 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
viernes, 5 de junio de 2009
Historia de la mercadotecnia

La mercadotecnia es un proceso social de satisfacción de deseos.
Este proceso tiene sus orígenes en el hombre primitivo, cuando vivía en las cavernas y era autosuficiente. Pero poco a poco se fueron relacionando unos con otros y crearon pueblos en los que se iniciaron las primeras formas de mercado.
Los hombres se concentraban en producir lo que mejor podían hacer. Unos sembraban y otros criaban ganado de manera que intercambiaban sus productos. Pero no fue hasta 1800 cuando las empresas en Europa y EEUU comenzaron a mostrar una clara orientación hacia la producción. Dado que todo lo que se producía era consumido de inmediato, la manufactura determinaba las características de los productos. No era necesario comercializar para vender. Todo se consumía de inmediato, fuera lo que fuera lo que se producía.
El consumidor no tenía tiempo de seleccionar ni forma, ni color, sino que simplemente cogía cualquier cosa.
La demanda superaba la oferta y se creía que los consumidores preferían productos que estaban disponibles y eran costeables, y que por tanto la gerencia debería concentrarse en mejorar la eficiencia de la producción y la distribución.
A partir del año 1920, donde la capacidad de compra se redujo al mínimo, se crearon y desarrollaron productos, que luego trataban de introducirse en el mercado. Muchos de esos productos no tuvieron éxito, y otros tuvieron un éxito momentáneo. Por esta razón surgió el concepto de producto que dice que los consumidores prefieren los productos que ofrecen la mejor calidad, desempeño y características, y de que por tanto la organización debe dedicar su energía a mejorar continuamente sus productos.
Los procesos de comercialización fueron analizados por las universidades americanas, Harvard en especial, y poco a poco se ha ido desarrollando toda una serie de teorías, para asegurar el éxito de cualquier actividad comercial. Antes de año de 1950 se dio un nuevo concepto, el cual era vender que consideraba que los consumidores no compraran una cantidad suficiente de los productos de la organización, si esta no realizaba una labor de ventas y promoción a gran escala.
El concepto que dio origen al mercadeo o marketing (1950, Harvard, Teodore Levitt), fue el de orientar los productos al grupo de compradores (mercado meta) que los iba a consumir o usar.
Junto con ello se dirige los esfuerzos de promoción a las masas (‘mass marketing’) por medio de los medios masivos que comienzan a aparecer (cine, radio, televisión).
Y de aquí surge el concepto de marketing que dice que el logro de las metas de la organización depende de determinar las necesidades y deseos de los mercados metas, y proporcionar las satisfacciones deseadas de forma más eficaz y eficiente que la de los competidores.
En la actualidad, el concepto de marketing se ha dividido en otras teorías como son las de Benchmarking, marketing social, marketing global, la comunicación de marketing integrado y el merchandising.
Este proceso tiene sus orígenes en el hombre primitivo, cuando vivía en las cavernas y era autosuficiente. Pero poco a poco se fueron relacionando unos con otros y crearon pueblos en los que se iniciaron las primeras formas de mercado.
Los hombres se concentraban en producir lo que mejor podían hacer. Unos sembraban y otros criaban ganado de manera que intercambiaban sus productos. Pero no fue hasta 1800 cuando las empresas en Europa y EEUU comenzaron a mostrar una clara orientación hacia la producción. Dado que todo lo que se producía era consumido de inmediato, la manufactura determinaba las características de los productos. No era necesario comercializar para vender. Todo se consumía de inmediato, fuera lo que fuera lo que se producía.
El consumidor no tenía tiempo de seleccionar ni forma, ni color, sino que simplemente cogía cualquier cosa.
La demanda superaba la oferta y se creía que los consumidores preferían productos que estaban disponibles y eran costeables, y que por tanto la gerencia debería concentrarse en mejorar la eficiencia de la producción y la distribución.
A partir del año 1920, donde la capacidad de compra se redujo al mínimo, se crearon y desarrollaron productos, que luego trataban de introducirse en el mercado. Muchos de esos productos no tuvieron éxito, y otros tuvieron un éxito momentáneo. Por esta razón surgió el concepto de producto que dice que los consumidores prefieren los productos que ofrecen la mejor calidad, desempeño y características, y de que por tanto la organización debe dedicar su energía a mejorar continuamente sus productos.
Los procesos de comercialización fueron analizados por las universidades americanas, Harvard en especial, y poco a poco se ha ido desarrollando toda una serie de teorías, para asegurar el éxito de cualquier actividad comercial. Antes de año de 1950 se dio un nuevo concepto, el cual era vender que consideraba que los consumidores no compraran una cantidad suficiente de los productos de la organización, si esta no realizaba una labor de ventas y promoción a gran escala.
El concepto que dio origen al mercadeo o marketing (1950, Harvard, Teodore Levitt), fue el de orientar los productos al grupo de compradores (mercado meta) que los iba a consumir o usar.
Junto con ello se dirige los esfuerzos de promoción a las masas (‘mass marketing’) por medio de los medios masivos que comienzan a aparecer (cine, radio, televisión).
Y de aquí surge el concepto de marketing que dice que el logro de las metas de la organización depende de determinar las necesidades y deseos de los mercados metas, y proporcionar las satisfacciones deseadas de forma más eficaz y eficiente que la de los competidores.
En la actualidad, el concepto de marketing se ha dividido en otras teorías como son las de Benchmarking, marketing social, marketing global, la comunicación de marketing integrado y el merchandising.
Revisa:
viernes, 8 de febrero de 2008
Nuevas categorías para hombres más allá de metrosexual

Luego del éxito metrosexual han aparecido nuevas clasificaciones para los hombres que se han entregado al glamour o que han cabalgado con su espada en mano para defender la imagen del macho recio. Tecnosexual, ubersexual, metroemocional son sólo algunos de los calificativos que han surgido en lo poco que llevamos de siglo.
A continuación, algunas de las principales categorías:
El metrosexual: fue el primero. Es el arquetipo del hombre de este siglo. El que botó el jabón en barra y puso en su lugar uno de glicerina con extractos de avena. El creador del término es el periodista inglés Mark Simpson y su máximo representante es el futbolista inglés David Beckham. Es joven y vive en la ciudad. Tiene dinero, que gasta en peluquería, ropa, depilación y productos, como crema antiarrugas, mousse para peinar y varios perfumes.
El metroemocional: llegó en 2005, en manos de la publicista española Rosetta Corner, con el libro En busca del hombre metroemocional. Quiere olvidar la imagen del frívolo metrosexual, para ofrecernos a un hombre “amable, sensible, cariñoso, con carácter, decidido, humano, colaborador, amigo, atento, sincero, tolerante", como explica la autora. El metroemocional se hace cargo de sus sentimientos.
El tecnosexual: un nerd. Ahora lo sigue siendo, sólo que lo encubre con glamour y cuidados personales, heredados del metrosexual. Su principal característica es su interés exagerado hacia la tecnología. Tiene el último celular y notebook que han salido a la venta.
El término fue patentado por el físico y matemático estadounidense Ricky Montalvo, que se ha preocupado de difundir este estilo de hombre a través de su sitio web. Bill Gates estaría entre los embajadores de la tecnosexualidad.
El ubersexual: apareció en 2005, en el libro El futuro de los hombres, escrito por Marian Salzman, Ira Matathia y Ann O’Reilly. Ellas describieron a un hombre “de verdad, sin llegar a estereotipos negativos como faltarle el respeto a las mujeres o estar obsesionado con los deportes, la cerveza y las carnes rojas”.
También se preocupa de su apariencia, pero no cae en la vanidad del metrosexual, por lo que no utiliza cremas ni se viste con las combinaciones perfectas, aunque sí se preocupa de tener un estilo propio. Además, muestra mucha seguridad interna y le interesan las causas sociales. El vocalista de U2, Bono, lleva la vanguardia entre los ubersexuales.
El retrosexual: Mark Simpson volvió al ataque en 2003, con su artículo Beckham, the virus, en el sitio web., donde habló por primera vez del retrosexual. Éste ser aparece en respuesta al metrosexual. No quiere gastar dinero ni tiempo en su apariencia.
Generalmente, su barba está algo descuidada y se niega a utilizar cualquier tipo de producto, como cremas, astringentes o jabones hechos para el rostro. Desea devolverle al macho recio su trono masculino. Sabe bien dónde está su lugar en la sociedad, que para él es en su casa, frente a la televisión.
El vitalsexual: son aquellos que han superado de manera positiva la crisis de los 40 años. Saben que el haber traspasado esa barrera etárea no los ha dejado olvidados en la banca, que el que quiere, puede. Entre sus características se encuentra el no temer a enfrentar los problemas que se puedan suscitar en el plano sexual.
Están dispuestos a mejorarlos, asesorándose con especialistas, ya que están muy interesados en satisfacer a su pareja en la intimidad. Esta calificación apareció, tras realizarse una encuesta telefónica a cerca de 8 mil europeos y americanos en 2005, que demostró la existencia de un tipo de hombre que está en busca de relaciones estables y de la espontaneidad entre la pareja.
El hombre alfa: es una especie de “rey de la selva”. Es el líder de la caverna, que tiene prioridad en su grupo social para elegir a una hembra (porque él no busca una mujer, menos una pareja). Es fuerte, inteligente, reservado. El hombre alfa sabe a dónde va, qué es lo que quiere y es independiente a la hora de buscar sus objetivos.
Suele estar solo, porque está convencido de que el resto no es un ganador, como él. Cuando está acompañado, entre la familia o amigos, es a él a quien le sirven primero el plato de comida, que suele contener más alimentos que los del resto de la gente.
El hombre beta: son torpes. Siempre lo han sido. En su niñez fueron disléxicos o sufrían de serios problemas atencionales. Fueron muy delgados o sufrieron de sobrepeso. Nadie podría haberse imaginado que ese niñito raro que todos molestaban en clase, iba a llegar a ser alguien en la vida. Pero lo es. Ha logrado utilizar esa debilidad de la niñez en algo que capta el instinto protector femenino y que le ha traído el éxito en su carrera.
El hombre beta es uno de los pocos afortunados que gana dinero, y mucho, haciendo las mismas cosas que hacía cuando chico o siendo igual de extraño que en su infancia. Al igual que el metroemocional, este ser llora, pero su sensibilidad está algo más a flor de piel. Es muy fiel, porque saben que es muy poco probable que otra mujer lo entienda y lo quiera tal cual es.
El heteropolitan: es otra categoría del retrosexual. Quiere ser muy macho, pero al estilo Clark Gable o Harrison Ford. Es arrogante, inteligente y aventurero. Sabe salir triunfante en cualquier situación, para luego marcharse con una sonrisa de medio lado y si es posible, guiñándole el ojo a alguna mujer que lo observa encantada.
Está convencido de que ellas se mueren por él y que todos sus defectos son realmente los mejores atributos que un hombre puede tener. Tienen algo malo en su mirada, que al parecer atraería a las mujeres. Es un galán con todas sus letras.
A continuación, algunas de las principales categorías:
El metrosexual: fue el primero. Es el arquetipo del hombre de este siglo. El que botó el jabón en barra y puso en su lugar uno de glicerina con extractos de avena. El creador del término es el periodista inglés Mark Simpson y su máximo representante es el futbolista inglés David Beckham. Es joven y vive en la ciudad. Tiene dinero, que gasta en peluquería, ropa, depilación y productos, como crema antiarrugas, mousse para peinar y varios perfumes.
El metroemocional: llegó en 2005, en manos de la publicista española Rosetta Corner, con el libro En busca del hombre metroemocional. Quiere olvidar la imagen del frívolo metrosexual, para ofrecernos a un hombre “amable, sensible, cariñoso, con carácter, decidido, humano, colaborador, amigo, atento, sincero, tolerante", como explica la autora. El metroemocional se hace cargo de sus sentimientos.
El tecnosexual: un nerd. Ahora lo sigue siendo, sólo que lo encubre con glamour y cuidados personales, heredados del metrosexual. Su principal característica es su interés exagerado hacia la tecnología. Tiene el último celular y notebook que han salido a la venta.
El término fue patentado por el físico y matemático estadounidense Ricky Montalvo, que se ha preocupado de difundir este estilo de hombre a través de su sitio web. Bill Gates estaría entre los embajadores de la tecnosexualidad.
El ubersexual: apareció en 2005, en el libro El futuro de los hombres, escrito por Marian Salzman, Ira Matathia y Ann O’Reilly. Ellas describieron a un hombre “de verdad, sin llegar a estereotipos negativos como faltarle el respeto a las mujeres o estar obsesionado con los deportes, la cerveza y las carnes rojas”.
También se preocupa de su apariencia, pero no cae en la vanidad del metrosexual, por lo que no utiliza cremas ni se viste con las combinaciones perfectas, aunque sí se preocupa de tener un estilo propio. Además, muestra mucha seguridad interna y le interesan las causas sociales. El vocalista de U2, Bono, lleva la vanguardia entre los ubersexuales.
El retrosexual: Mark Simpson volvió al ataque en 2003, con su artículo Beckham, the virus, en el sitio web., donde habló por primera vez del retrosexual. Éste ser aparece en respuesta al metrosexual. No quiere gastar dinero ni tiempo en su apariencia.
Generalmente, su barba está algo descuidada y se niega a utilizar cualquier tipo de producto, como cremas, astringentes o jabones hechos para el rostro. Desea devolverle al macho recio su trono masculino. Sabe bien dónde está su lugar en la sociedad, que para él es en su casa, frente a la televisión.
El vitalsexual: son aquellos que han superado de manera positiva la crisis de los 40 años. Saben que el haber traspasado esa barrera etárea no los ha dejado olvidados en la banca, que el que quiere, puede. Entre sus características se encuentra el no temer a enfrentar los problemas que se puedan suscitar en el plano sexual.
Están dispuestos a mejorarlos, asesorándose con especialistas, ya que están muy interesados en satisfacer a su pareja en la intimidad. Esta calificación apareció, tras realizarse una encuesta telefónica a cerca de 8 mil europeos y americanos en 2005, que demostró la existencia de un tipo de hombre que está en busca de relaciones estables y de la espontaneidad entre la pareja.
El hombre alfa: es una especie de “rey de la selva”. Es el líder de la caverna, que tiene prioridad en su grupo social para elegir a una hembra (porque él no busca una mujer, menos una pareja). Es fuerte, inteligente, reservado. El hombre alfa sabe a dónde va, qué es lo que quiere y es independiente a la hora de buscar sus objetivos.
Suele estar solo, porque está convencido de que el resto no es un ganador, como él. Cuando está acompañado, entre la familia o amigos, es a él a quien le sirven primero el plato de comida, que suele contener más alimentos que los del resto de la gente.
El hombre beta: son torpes. Siempre lo han sido. En su niñez fueron disléxicos o sufrían de serios problemas atencionales. Fueron muy delgados o sufrieron de sobrepeso. Nadie podría haberse imaginado que ese niñito raro que todos molestaban en clase, iba a llegar a ser alguien en la vida. Pero lo es. Ha logrado utilizar esa debilidad de la niñez en algo que capta el instinto protector femenino y que le ha traído el éxito en su carrera.
El hombre beta es uno de los pocos afortunados que gana dinero, y mucho, haciendo las mismas cosas que hacía cuando chico o siendo igual de extraño que en su infancia. Al igual que el metroemocional, este ser llora, pero su sensibilidad está algo más a flor de piel. Es muy fiel, porque saben que es muy poco probable que otra mujer lo entienda y lo quiera tal cual es.
El heteropolitan: es otra categoría del retrosexual. Quiere ser muy macho, pero al estilo Clark Gable o Harrison Ford. Es arrogante, inteligente y aventurero. Sabe salir triunfante en cualquier situación, para luego marcharse con una sonrisa de medio lado y si es posible, guiñándole el ojo a alguna mujer que lo observa encantada.
Está convencido de que ellas se mueren por él y que todos sus defectos son realmente los mejores atributos que un hombre puede tener. Tienen algo malo en su mirada, que al parecer atraería a las mujeres. Es un galán con todas sus letras.
martes, 18 de diciembre de 2007
El consumidor mexicano


La dinámica del consumo en México es así: Comprar, endeudarse, trabajar más para pagar créditos y poder comprar más.
Todos hacen su parte, los almacenes, los bancos, los medios de comunicación (ATL y BTL) lo realmente sorprendente es que el consumo en México crece a un ritmo sostenido del 3.2% apuntalado por el crédito y por la llegada de remesas desde los Estados Unidos.
Las categorías que mayor crecimiento muestran son las de alimentos y bebidas, la de belleza también, de hecho se le preguntó a un grupo de gente en que gastarían más dinero si pudiera y escogieron: un masaje, tratamientos capilares, blanqueamiento dental, tratamiento facial, exfoliación, depilación, etc.
Estas categorías muestran una clara tendencia al envejecimiento de la población, que aunado a la oferta de créditos, hace crecer el consumo de este tipo de productos.
¿Notaste que nadie compraría libros?
Todos hacen su parte, los almacenes, los bancos, los medios de comunicación (ATL y BTL) lo realmente sorprendente es que el consumo en México crece a un ritmo sostenido del 3.2% apuntalado por el crédito y por la llegada de remesas desde los Estados Unidos.
Las categorías que mayor crecimiento muestran son las de alimentos y bebidas, la de belleza también, de hecho se le preguntó a un grupo de gente en que gastarían más dinero si pudiera y escogieron: un masaje, tratamientos capilares, blanqueamiento dental, tratamiento facial, exfoliación, depilación, etc.
Estas categorías muestran una clara tendencia al envejecimiento de la población, que aunado a la oferta de créditos, hace crecer el consumo de este tipo de productos.
¿Notaste que nadie compraría libros?
PamLuna.
viernes, 23 de noviembre de 2007
Una más sobre la piratería de productos mexicanos...

Al grupo cervecero mexicano Grupo modelo le salió un competidor muy listo en China, se trata de Beijin Cerono Brewing trade Company. Esta compañía está vendiendo la cerveza "Cerono", la cual no tiene nada de especial, salvo que es una reproducción casi exacta de la cerveza "Corona".
"En México como en el mundo la cerveza es Corona" dice el slogan de Grupo Modelo, pero podría decirse ahora "En China como en el mundo la cerveza es Cerono"
Las imágenes son elocuentes.
¿Esto es la globalización?
"En México como en el mundo la cerveza es Corona" dice el slogan de Grupo Modelo, pero podría decirse ahora "En China como en el mundo la cerveza es Cerono"
Las imágenes son elocuentes.
¿Esto es la globalización?
viernes, 9 de noviembre de 2007
Productos y servicios innovadores
Cuando hablamos de productos y servicios innovadores hablamos en su mayoría de productos ya existentes pero con elementos o aplicaciones nuevas que les confieren nuevo aspecto, usos o aplicaciones. La innovación en productos se da en pequeñas cuotas. Generalmente pocos productos o servicios nos sorprenden por su grado de innovación, como lo hizo iPod, de Mac o Honda con su hibrido o su robot, o Exo endo Therma, el envase que se calienta solo.
La innovación en productos y servicios depende en gran medida de la creatividad y nivel de innovación que las compañías ponen en juego, pero también en gran medida de los consumidores, con sus estilos de vida tan cambiantes.
El punto es que las innovaciones en productos y servicios que se comercializan en cantidades grandes son diseñados en base a la creatividad e innovación de las personas de los departamentos de I & D pero en respuesta a las necesidades de consumidores inconformes con lo que actualmente existe.
De ahí la explicación de por qué algunos productos como el iPhone causen furor al grado de que se hace cola por 48 horas antes de ponerse a la venta con tal de ser el primero en tener dicho dispositivo. Es por que es una respuesta de Apple a lo que los consumidores necesitan (o creen necesitar).
El círculo se cierra con la aparición de la herramienta de la Investigación de Mercados. La cual brinda información de gran utilidad para el diseño de productos y servicios innovadores extraída de los consumidores.
Hay catálogos de productos “innovadores”, como el de Sharper Image, el cual contiene de todo para hacer más fácil la vida, pero de los cuales pocos realmente tienen aplicaciones prácticas. Innovar es salir al mercado a competir con algo realmente contundente, tal como lo plasman en la lectura de los Océanos Azules, donde se crean nuevos mercados poco competidos con productos y servicios innovadores, ¿recuerdas al Cirque Du Soleil?
La innovación en productos y servicios depende en gran medida de la creatividad y nivel de innovación que las compañías ponen en juego, pero también en gran medida de los consumidores, con sus estilos de vida tan cambiantes.
El punto es que las innovaciones en productos y servicios que se comercializan en cantidades grandes son diseñados en base a la creatividad e innovación de las personas de los departamentos de I & D pero en respuesta a las necesidades de consumidores inconformes con lo que actualmente existe.
De ahí la explicación de por qué algunos productos como el iPhone causen furor al grado de que se hace cola por 48 horas antes de ponerse a la venta con tal de ser el primero en tener dicho dispositivo. Es por que es una respuesta de Apple a lo que los consumidores necesitan (o creen necesitar).
El círculo se cierra con la aparición de la herramienta de la Investigación de Mercados. La cual brinda información de gran utilidad para el diseño de productos y servicios innovadores extraída de los consumidores.
Hay catálogos de productos “innovadores”, como el de Sharper Image, el cual contiene de todo para hacer más fácil la vida, pero de los cuales pocos realmente tienen aplicaciones prácticas. Innovar es salir al mercado a competir con algo realmente contundente, tal como lo plasman en la lectura de los Océanos Azules, donde se crean nuevos mercados poco competidos con productos y servicios innovadores, ¿recuerdas al Cirque Du Soleil?
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